Cuando la policía vio lo que le hicieron a su bebé, no sabían si detenerlas o matarlas

Cuando vas a tomar una decisión que para muchas personas es muy importante cuando vas a convertirte en padre o madre de familia, siempre tienes que estar completamente seguro de el paso que vas a dar, porque llega una etapa muy importante en el que toda persona tanto hombre como mujer deja la preocupación por sí misma y llega esa etapa en la que tiene que pensar en alguien mucho más importante por el resto de su vida.

Lamentablemente en la actualidad los casos de abandono, abuso y maltrato infantil están a la orden del día. Bebés y niños inocentes son víctimas de personas crueles que lamentablemente no están preparadas para hacerse responsable de un hijo, o simplemente son gente sin escrúpulos, donde criar un hijo les queda muy grande.

Es por eso que te presentamos esta desgarradora historia de Liam, un niño indefenso de tan sólo dos añitos de edad que fue víctima de su propia madre.

Liam ya no podrá crecer, no sabrá lo que es una tarde de juego con sus amigos de la escuela. Tampoco conoció el amor de familia, sólo odio, desprecio, desapego y violencia.

La madre Rachael Trelfa, de 31 años de edad, y su pareja Nyomi Fee, de 29, originarias de Londres (Reino Unido) enfrentan cadena perpetua por la muerte de Liam, y cargos de tortura contra otro pequeño que tenían a su cargo.

Durante el juicio ninguna de ellas mostró emoción cuando se mencionaron los resultados de la autopsia del niño, quien sufrió agonía prolongada por causa del abuso.

El bebé tenía un largo historial de violencia, muchas veces fue rescatado por las autoridades con heridas graves, sin embargo las explicaciones de la madre eran aceptadas y lo recuperaba una y otra vez.

Liam murió por una ruptura en el corazón causada por lesiones, golpes en el cuerpo y traumas en la cabeza. Además de tener una pierna y un brazo rotos sumaba cerca de 30 heridas, que las supuestas madres le curaron en casa en vez de llevarlo a un hospital.

Cuando la policía interrogó a las mujeres éstas culparon a un chico que vivía cerca, y sostuvieron la mentira durante todo el juicio.

Dos niños más que tuvieron a su cuidado han presentado cargos contra Rachel y Nyomi. Afirman que cuando estaban en casa de ellas los castigaban con baños de agua fría por mojar la cama, los encerraban en una jaula de metal con serpientes y ratones y los amenazaban con cortarles los genitales.

lamentablemente parece una historia de terror y todo lo que estas criaturas vivieron es cierto, nada podrá reparar el daño que les causaron Rachel y su pareja. La memoria de Liam sigue viva para recordarles que la justicia existe; aunque él ya no está en este mundo seguirá jugando en algún lugar.

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